Despierta a una nueva forma de moverte, de sentir el aire libre.
Redescubre el origen del deportivo de pura raza que vuelve ahora con más fuerza, más diseño, más carácter.
Imprégnate de su espíritu individualista: ahora sólo estáis tu TT Roadster y tú.
Si alguien estaba esperando la versión abierta del más reciente de los TT, ya se puede dar por enterado. Ya está aquí, y por lo que se puede ver, y nosotros lo hemos visto, está más que conseguida. Nadie se va a quedar indiferente, desde luego.
Como en el Coupé, esta versión está disponible tanto con motor de 4 cilindros y 2 litros de cilindrada con 200 caballos como con el V6 de 250 CV. Y en ambos casos, el cambio de velocidades de serie es el manual de seis marchas, quedando como opción el automático STronic, también de seis. Y también como en el Coupé, la tracción a las cuatro ruedas está reservada para la versión más potente.
Al más puro estilo
El TT Roadster, así es la denominación comercial, es de los que aún quedan con capota de lona, y no rígida retráctil, moda a la que cada vez más coches de este estilo se están sumando. Para quitar o poner la capota eléctrica, en este Audi sólo se emplean 12 segundos. La principal ventaja de su sistema de plegado en forma de “Z” es que de esta forma el maletero no pierde volumen y mantiene inalterados los 250 litros anunciados.
Como es de rigor, los arcos antivuelco detrás de los asientos, ahora con una parte cromada y otra no, son fijos. Por dentro, y a excepción lógica del botón de la capota y la propia capota, es idéntico a la versión coupé, por otro lado muy adaptable a todo tipo de conductores, a pesar de su contenido habitáculo. La versión “gorda” de 250 caballos tiene el volante recortado, como en otros coches de Audi y también de Volkswagen.
200 y 250 caballos
Está claro que no podía ser de otra forma, y el Roadster también elige las motorizaciones actuales del Coupé, ambas de gasolina y que tienen un resultado igual de satisfactorio. El primer motor, el 2.0 TFSI, un 4 cilindros de 200 caballos, le viene como anillo al dedo, y aunque no tiene ni como opción la tracción a las cuatro ruedas, no sólo resulta una versión muy equilibrada y potente, sino que además es muchísimo más barata que la V6 de 3,2 litros y 50 caballos más. La diferencia de equipamiento no parece justificar demasiado esos alrededor de diez mil euros que hay entre uno y otro. Además, el TFSI pesa bastante menos y las diferencias en cuanto a prestaciones entre uno y otro no son tan abismales.
De todas formas, con ambos motores, este TT resulta rápido y eficaz, que es al fin y al cabo lo que se busca. Y eso tanto con el cambio manual de seis velocidades, el de serie en las dos motorizaciones, como con el automático, denominado STronic para todos los TT actuales y que no es otro que el DSG de Volkswagen. De hecho, con este último tipo de cambio se mejoran todos los cronos en carretera, y además proporciona una dosis de comodidad inigualable para un coche de su categoría. No obstante, habrá quien pueda pensar en una “pérdida” teórica de deportividad frente al cambio tradicional. Nada más lejos de la realidad, pero para gustos ya se sabe que están los colores.
En carretera, y con cualquiera de las dos versiones, este TT va francamente bien. La falta de techo no se corresponde en absoluto con menor rigidez, o al menos una muy palpable y que afecte negativamente al comportamiento. Es recomendable, de todas formas, la opción de dotarlo de la suspensión “Magnetic Ride”, que mantiene al coche aún más firme en carretera, pero sin resultar incómodo en manera alguna. Con ella, el paso por curva es una auténtica delicia y tremendamente rápido.
El Roadster no sólo reafirma al más reciente de los TT, sino que lo supera, como puede verse. Está también disponible tanto en 2 litros de 200 caballos como en V6 de 250 CV, y con cambio manual o automático.
Interior del nuevo Audi TT Roadster.
Más grande, dinámico, deportivo y con un diseño que transmite mayor robustez. El nuevo deportivo descapotable llegará a los concesionarios la próxima primavera con dos motores de gasolina de 200 y 250 CV.






